Puede ser algo sencillo o el aviso de un problema mayor.
La presión baja siempre tiene una causa clara. Normalmente es: sectores de más abiertos, una válvula a medias o filtros sucios.
Antes de mirar nada, no hagas esto:
No subas presión “a ver si mejora”.
Si tocas la cabecera, ya no sabrás qué estaba pasando de verdad.
No cambies tiempos de riego.
Esto es un problema hidráulico, no de “minutos”.
No abras y cierres sectores sin control.
Pierdes el patrón y haces el diagnóstico imposible.
Si haces algo de esto, empeoras el problema y pierdes información.
1) Mira cuántos sectores están abiertos
Comprueba cuántos sectores están regando ahora mismo y compáralo con lo que el sistema puede regar bien. Si hay más sectores abiertos de la cuenta, la presión baja aunque todo lo demás esté perfecto. Te tocará andar por campo para comprobar si hay válvulas mal cerradas.
2) Revisa la válvula del sector
Pon el solenoide en OPEN (solo para comprobar). Si el problema está aquí, notarás que la válvula se mueve. Espera y vuelve a medir.
3) En la caseta de riego: revisa filtros
Mira presión a la entrada del filtro y a la salida del filtro. Si la salida es muy baja respecto a la entrada (o cae a 0–1 bar), los filtros están haciendo tapón.
4) Si no mejora: mira la presión de entrada
Si la presión en la entrada de la caseta es baja, tienes un problema general: bomba, entrada de agua o algo en cabecera.
Cuando no llega presión suficiente al cabezal
Esto ya no es cosa de un sector: es cabecera/bomba/entrada de agua.
Si la cabecera no tiene presión, esto ya no es cosa de un sector.
Usa el botón de /Incidencias del bot de riego para guardar y explica:
Esto es lo que da memoria y evita que mañana vuelva a pasar.